Caterine Ibargüen escribió un capítulo de oro en la historia del
atletismo colombiano al proclamarse campeona del mundo de triple salto
con una marca de 14,85.
Dos años después de convertirse en la primera atleta colombiana que
ganaba una presea en campeonatos del mundo -bronce en Daegu-, Ibargüen,
actual subcampeona olímpica, obtuvo en el estadio Luzhnikí el primer
título mundial para Colombia.
Estaba invicta este año y, en ausencia de la campeona olímpica, la
kazaja Olga Rypakova, compartía el cartel de favorita con la defensora
del título, la ucraniana Olha Saladuha, que el martes había encabezado
el ránking de finalistas con 14,69.
Pero Ibargüen ha derrotado este año a Saladuha -campeona de Europa y
bronce olímpico en Londres 2012- en las cuatro reuniones de la Diamond
League en que se han enfrentado (Shanghai, Eugene, Oslo y París) y este
jueves volvió a hacerlo.
De hecho, Saladuha tampoco fue segunda. La medalla de plata, con 14,81,
fue para la rusa Ekaterina Koneva, campeona de la Universiada, mientras
que la ucraniana se consolaba con el bronce (14,65).
Ibargüen empezó con un nulo, pero en segunda ronda, como respuesta a
los 14,81 de Koneva, voló hasta los 14,85, igualando el mejor salto
mundial del año.
Después saltó, sucesivamente, 14,69 y 14,83, hizo un nulo en el penúltimo turno y se despidió con otro salto no válido.
En los últimos 35 meses no se ha registrado un solo salto por encima de
los 15 metros. Desde que en 1993 se superó por primera vez esa distancia
(la rusa Anna Biryukova), nunca había transcurrido un periodo tan
largo.
"Sí se puede, hay que soñar, todo es posible", afirmó Caterine en diálogo con Noticias Caracol tras ganar el oro.
Esta mujer de 29 años nacida en Apartadó, Antioquia, el 12 de febrero de 1984, ha traido grandes alegrias para Colombia en el deporte rey, como lo son, la medalla de plata en Los Juegos Olimpicos Londres 2012, la medalla de oro en el Mundial de Atletismo Moscu 2013 y la presea dorada en La Liga Diamante.
Con las medallas de oro de Hellen Montoya, Andrés Jiménez y Jenny Paola
Serrano en los 1.000 metros velocidad, Colombia cerró la pista del
Mundial de Patinaje en Bélgica con un excelente rendimiento que dejó 17 preseas doradas.
Esta es una competición que se celebra a nivel mundial desde 1937, actualmente organizada por la Federación Internacional de Patinaje. El primer campeón oficial fue Estados Unidos, en Roma 1992 y el actual campeón es Colombia, que es el país que más títulos ha ganado, 12 de 21 campeonatos.
En el actual torneo la Selección Colombia Manzana Postobón sigue con su alto rendimiento y
en la prueba de los 3.000 metros relevos alcanzó dos de las cuatro
medallas de oro en disputa, para completar 14 preseas doradas.
Los dos oros de los relevos los entregaron las mujeres, en juvenil y mayores. El equipo juvenil lo integraron Johana Viveros, Fabriana Arias, Yesenia Escobar y Stephanie Hurtado, mientras que el de mayores lo conformaron Jenny Paola Serrano, Yercy Puello, Luisa Agudelo y Paola Segura.
Las juveniles colombianas lograron el oro en los 3.000 metros relevos
con un tiempo de 4 minutos, 20 segundos y 784 milésimas, escoltadas por
Corea del Sur y Bélgica, países que acompañaron a las cafeteras en el
podio.
Así mismo, el oro del equipo femenino de mayores fue logrado con las
colombianas con un tiempo de 4 minutos, 20 segundos y 140 milésimas, por
delante del equipo de China Taipei, mientras que China completó el podio juvenil de los relevos de 3.000 metros.
Por su parte, entre los hombres, los juvenilesBoris Peña, Andrés Jiménez, Andrés Felipe Campo y Alexánder Cujavante se quedaron la medalla de plata,
mientras que en mayores Pedro Causil, Andrés Muñoz, Jorge Cifuentes y
Esteban Pérez se fueron en blanco porque fueron descalificados.
Los dos oros del relevo se sumaron este domingo a los cuatro alcanzados en la velocidad de los 500 metros.
En velocidad Las cuatro medallas de oro en la prueba de los 500 metros velocidad
fueron ganadas este domingo por los colombianos en femenino y masculino
de juvenil y mayores, con récord mundial incluido en el Campeonato Mundial de Bélgica.
Con estas cuatro medallas doradas, Colombia acumula 12, con el ciento
por ciento de la velocidad y el 50 por ciento del fondo, que lo tiene
como líder de la tabla de medallería del certamen orbital, en el que
Colombia busca la docena de títulos mundiales generales.
Las primeras medallas de este domingo llegaron en la modalidad de los
500 metros, prueba que fue aplazada desde el sábado por la lluvia en
Ostende y se disputó temprano en la jornada dominical con triunfos para Andrés Felipe Muñoz, Paola Segura, Edwin Estrada y Andrea Montoya.
La primera en reportarse al primer lugar del podio fue la juvenil
Hellen Andrea Montoya, quien se impuso con un tiempo de 44,174 segundos,
escoltada por la también colombiana Magda Yuliana Garcés, quien
completó un nuevo 1 y 2 para Colombia con 46,605 segundos. El podio lo
completó la venezolana Yarubi Bandres.
Entre los juveniles masculinos, el encargado de ganar el oro
colombiano fue Edwin Alexánder Estrada, quien con un tiempo de 41,302
segundos se subió al escalón más alto del podio, pero no pudo ser
escoltado por su compañero de Selección, Andrés Jiménez, quien fue
descalificado. La plata fue para Mathias Voste, de Bélgica, y el bronce
para Simón Albrecht, de Alemania.
En la categoría mayor, el uno y dos de las damas se repitió, porque Paola Segura se quedó con la medalla de oro con un tiempo de 43,586 segundos, dejando la plata en Jercy Puello, con un registro de 44,048. El bronce fue para Erin Jackson, de Estados Unidos.
Y la prueba dorada la cerró Andrés Felipe Muñoz, quien alcanzó su
segunda medalla de oro, con un registro de 41,056 segundos, escoltado
por Lo Weilin, de China Taipei, mientras que el bronce lo ganó el
italiano Danny Sargony. El colombiano Pedro Causil fue cuarto.
Con esta prueba quedó al día el programa del Mundial, que para este
domingo tendrá, además, los 3.000 metros relevos y los 1.000 metros
velocidad.
El corredor colombiano del Movistar Nairo Quintana se adjudicó la
XXXV edición de la Vuelta a Burgos, al vencer en la última y definitiva
etapa de las Lagunas de Neila con un tiempo de cuatro horas, 26 minutos y
57 segundos.
Una vez más, las rampas de Neila fueron determinantes para el
resultado final y el colombiano cumplió a la perfección su papel de gran
favorito para la victoria y, con una exhibición de fuerza en el último
kilómetro, entró en línea de meta con 23 segundos de ventaja sobre el
español David Arroyo (Caja Rural).
El podio final de la etapa se completó con la presencia del corredor
italiano del Canondale Ivan Basso, que tampoco aguantó el ataque del
colombiano y se tuvo que conformar con la cuarta plaza de la general, en
favor de su compatriota Vincenzo Nibali.
La etapa, de 170 kilómetros entre el paraje de Comunero de Revenga y
las Lagunas de Neila, se antojaba decisiva desde el primer momento
debido a la presencia de hasta siete puertos de montaña, uno de tercera
categoría, cuatro de segunda, uno de primera y una última subida de
categoría especial.
A pesar de la dureza del recorrido, el pelotón comenzó rodando muy
fuerte, haciendo más de 46 kilómetros en la primera hora de carrera.
De esta forma, los continuos demarrajes e intentos de escapada fueron
neutralizados por los hombres del FDJ, equipo de Anthony Roux, líder
temporal de la ronda burgalesa. Hasta el kilómetro 50 no se consolidó la fuga de la jornada, formada
por los corredores Amets Txurruka (Caja Rural), Robinson Chalapud
(Colombia), Ben Gastauer (AG2R), Francesco Failli (Vini Fantini) e Igor
Merino (Euskadi).
La aventura de estos cinco corredores aguantó hasta que los hombres
del Movistar, que ya habían tomado el mando del pelotón, dijeron basta.
En el primer paso por el alto de Rozamientos, el equipo de Quintana
impuso un ritmo demoledor y además de dar caza a los cinco fugados, hizo
una selección de apenas 17 hombres a poco más de 20 kilómetros de meta.
El hasta entonces líder empezó a ceder ante el empuje del grupo de
los favoritos, entre los que estaban Quintana, Nibali, Basso, Samuel
Sánchez, Mikel Landa y David Arroyo.
Tras aguantar un ritmo demoledor por parte de los hombres del
Movistar, Nibali jugó su baza y terminó de romper el grupo, llevándose
consigo a Qu
intana, Basso y David Arroyo a 5 kilómetros de meta.
El desgaste del corredor italiano, siempre tirando del grupo, le pasó
factura en las últimas rampas y Arroyo probó la fortaleza de los tres
grandes favoritos en dos ocasiones sin premio.
Ya en el último kilómetro, Quintana dejó claro que es uno de los
corredores con mejor forma del pelotón internacional, al hacer una
última arrancada y dejar atrás a sus rivales con un gran golpe de pedal.
Al final, las diferencias con Arroyo, que también consiguió dejar
atrás a Iván Basso en los últimos metros, fue de 23 segundos, que le
valieron a Quintana para proclamarse campeón de la Vuelta a Burgos y
empezar su preparación para el Mundial.